PEPE Álvarez, líder de la UGT, ha declarado, al respecto de los graves disturbios que ha protagonizado el campo extremeño por la subida del SMI, que: «Es la derecha terrateniente, carca».

Este tipo de declaraciones, tan alejadas de la realidad actual del mercado del trabajo, recuerdan a otros Ministros de Trabajo de otros tiempos. Por ejemplo a Jose Antonio Girón, “camisa vieja” y ministro franquista durante 16 años, defendía las subidas del SMI, los convenios laborales, el sindicato único, y una seguridad social, que cubriría las situaciones de vejez, viudedad, orfandad, desempleo, jornada laboral reducida, vacaciones pagadas y una red de asistencia sanitaria con atenciones médicas y hospitalarias. Curiosamente, medidas que los sindicatos actuales y algunos partidos se empeñan en reclamar.

Al igual que el pernicioso efecto que está teniendo la subida del SMI actualmente, Girón decidió acabar con el malestar obrero en 1956, subiéndolo un 23%, que no solo no acabó con el problema sino que lo agravó, impulsando la inflación. Ante este grave error, que nuestro Gobierno progresista se empeña en repetir, Girón fue cesado meses después.

Y es que los sindicatos, hoy en España, presentan el mismo inmovilismo y la misma concepcion equivocada del nacinalsindicalismo más carca. La crítica al movimiento sindical actual no es admitida, ni siquiera por trabajadores que sufren de las malas decisiones.

El mercado laboral actual debe ser más flexible, debe garantizar más libertad para empresarios y empleados, garantizando así que los acuerdos que pacten entre ellos se cumplan.

Nuestra legislación laboral sigue adoleciendo de graves carencias que lastran la contratación y con ella el crecimiento y la prosperidad.
Y es que exigir medidas de carcas y terratenientes no debería ser la obsesión de los sindicatos actuales.

Daniel León
Socio de Acción Liberal

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