Foto: EFE

Qué lío se está formando con el dichoso coronavirus, si estaba la cosa poco revuelta, ahora una pandemia… Daremos un margen de confianza al Gobierno para ver cómo actúan, pero no está de más recordarles que cuando hubo en España aquel caso de contagio (uno) por ébola en octubre de 2014, anduvieron muy listos politizando la alarma sanitaria.

Les recuerdo que Pedro Sánchez el 10 de octubre de 2014 dijo: «Tras reunirme con los profesionales de la salud, exigimos a Rajoy que ponga fin al desgobierno en la crisis de ébola».

Por su parte, el actual vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, el mismo día dijo: «El caso del ébola es una muestra del coste que tienen los recortes y de la incompetencia del gobierno. Hay responsables, que den la cara».

Ahora veremos lo listos que son y lo bien que gestionan una crisis sanitaria. Qué cosas tiene el karma…

Mientras tanto, ese karma que les comento sigue haciendo de las suyas en una suerte de justicia poética devolviendo a cada uno lo que en su día sembró. Karma del que ha sido testigo una vez más Pablo Iglesias, siendo víctima de un escrache en el mismo lugar en el que hace 10 años él mismo encabezó un boicot contra Rosa Díez.

Pero ojo, no estamos hablando de que un grupo de los que él llama fachas quisiera pagarle con su propia moneda y fuesen a reventarle el acto, no. Era un grupo de extrema izquierda, sus antiguos vecinos de Carabanchel, el reflejo de lo que el aristócrata Iglesias fue hace una década, los que cansados de las decepciones y de las tomaduras de pelo de Iglesias le dijeron «basta ya, vende obreros».

Realmente no sé qué piensan los miles de votantes y afiliados de Podemos cuando siguen queriendo ‘asaltar los cielos’, sin darse cuenta que si alguien vive entre nubes de algodón, son únicamente sus dirigentes. Una pequeña oligarquía que predica una cosa y practica la contraria, que critica un comportamiento y son los primeros en aplicárselo.

Imagino que esos votantes y esos afiliados padecen de un virus que, en este caso, no se trata del COVID-19, se trata del virus de la ingenuidad. Una ingenuidad pasmosa casi cándida.

Nadie se puede extrañar del comportamiento de los líderes de Podemos y en alguna ocasión en esta misma columna ya les he hablado al respecto. El modus operandi de los comunistas siempre ha sido y será el mismo a lo largo de la historia. Un grupo de demagogos que con discursos efectistas hacen que los ciudadanos les encumbre para convertirse ellos en una casta aún más descarada que a la que criticaban, con el agravante de que ellos además, fomentan la pobreza en esa supuesta búsqueda de la igualdad.

Pablo Iglesias, ya ha renunciado a poner topes a su sueldo, el de su mujer y el de sus más cercanos colaboradores y por si acaso, se ha garantizado perpetuarse en el poder de la organización para seguir montado en la ‘canoa’ mucho tiempo.

Utilicen estos argumentos ante un simpatizante de Podemos y verán cómo aún encontrarán a una legión de hooligans que intenten justificar el comportamiento de esta nueva casta.

Juan Pablo García Valadés 
Socio Fundador de Acción Liberal

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