Nora Kurtin es CEO de “Sapos y Princesas”, un suplemento de el diario El Mundo, entre los objetivos de esta publicación se encuentra la de “apoyar a las niñas para que desarrollen sus habilidades en áreas STEM y así aumentar el ratio de mujeres en ciencias y programación”. Nora publicó un artículo en su blog en el que alertaba sobre las baja presencia de mujeres en las carreras de Ciencias, Tecnológicas , Ingenierías y Matemáticas, de hecho, el porcentaje ha bajado en los últimos 40 años. Para ella esto es un problema y se debe “fomentar en nuestras hijas las competencias que necesitan para desempeñar los puestos de trabajo más demandados”. Las profesiones STEM son las más demandadas y las mejor pagadas, al elegir las mujeres carreras diferentes ganará menos dinero y tendrán menos poder de decisión. Según Nora la elección se produce por influencia de la sociedad, y sería esta la que moldea las voluntades y los gustos de las niñas para evitar que lleguen a estas profesiones.

La principal herramienta que usamos es el cerebro. Incluso antes de nacer, los cerebros masculinos y femeninos presentan diferencias, unas áreas crecen más dependiendo del sexo. El cerebro femenino desarrolla mejor la comunicación entre ambos hemisferios y también está más desarrollada el área del lenguaje. El masculino, sin embargo, tiene los hemisferios más especializados pero peor comunicados y desarrolla otras áreas. Cientos de miles de años de evolución han llevado a la preeminencia de ciertos aspectos en uno y otro cerebro para asegurar la supervivencia en un medio hostil.

Puede que la sociedad no sea el único motivo por el que hombres y mujeres se decidan por diferentes tipos de carreras en su vida adulta, si el cerebro femenino es mas empático y está mejor dotado para comunicarse con otras personas ¿No será ese el motivo por el que las mujeres eligen abrumadoramente carreras en áreas más sociales?

En un estudio publicado en la “Psychological Science” se constata que cuanto más igualitario es un país menor es el porcentaje de mujeres que inician carreras STEM. Se desarrolló en 67 países y analizó las preferencias de 472.242 estudiantes y concluyó que países como Albania o Argelia presentan más chicas en estas disciplinas que Finlandia o Suecia. Este hecho se llama la paradoja de la igualdad, explicando así porqué cuanto más iguales somos más protagonismo toma nuestro cerebro en nuestras decisiones.

Nora quiere promover un camino que en países mas igualitarios ha “expulsado” de las disciplinas STEM a las mujeres. De nuevo la ideología de género se equivoca en los motivos y por eso no soluciona los problemas sino que los agrava. Esperemos que conforme pasen los años y sepamos mas de nuestro cerebro podamos dejar atrás las ideologías. Mas ciencia ¿no es eso lo que quiere Nora?

Danilos
Socio de Acción Liberal

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