Países como Singapur o Corea del Sur han atajado la crisis provocada por el Covid 19 de una forma casi milagrosa, han conseguido una baja tasa de mortalidad reduciendo al mismo tiempo el número de infectados. Si comparamos las economías de España y las dos repúblicas asiáticas podremos ver que el gasto en salud pública en porcentaje sobre el pib es muy similar, y que la esperanza de vida en los 3 países se encuentran alrededor de los 82-83 años. ¿Dónde está entonces la diferencia?

En Singapur el sistema sanitario público es sólo el 40 % del gasto total, el otro 60% lo llevan empresas privadas, las personas sin recursos pueden usar el sistema sin pagar nada, el resto de usuarios utilizan el copago. Pagando más obtienes mejor habitación, aire acondiconado, etc… En Corea del Sur el sistema es similar, existe también el copago , pagando entre un 30% y un 50 % de los tratamientos y las empresas privadas tienen una gran importancia en el sector. Corea se financia de 3 formas, la primera son los trabajadores que destinan un 5.08% del sueldo, la mitad la paga la empresa donde está prestando servicios. La segunda es el Estado que aporta un 14 % anual, y por último los impuestos de tabaco con un 6%.

Otro factor importante es el peso del Estado en la economía, el sistema público de Singapur gasta un 14 % del PIB, Corea un 19%, España un 41%. En el Índice de Libertad Económica de la fundación Heritage Singapur se encuentra en segunda posición, Corea en la 29 y España en la 57.

Este sistema con prevalencia de lo privado sobre lo público consigue que las instalaciones y el personal se usen solo para casos realmente necesarios, también favorece la competencia y un mejor uso de los costes. Eliminando la burocracia y haciendo a los sistema mas flexibles, menos regulados y mejor adapatdos a las cambiantes situaciones. Alejar a los políticos de nuestra salud les ha ido muy bien a estos dos países. Si a ello le sumamos que los ciudadanos soportan una carga impositiva menor disponen de más dinero para invertir y obtener así mejores servicios.

Sin embargo nuestro sistema de salud esta colapsado en esta crisis, pero yo me preguntado ¿no estaba ya colapsado antes? Vamos a repasar algunos datos.

El Sistema Nacional de Salud se creó en España a principios del Siglo XX, sus coberturas se fueron poco a poco ampliando pero no fue hasta 1986 cuando se hizo universal y gratuita. Gracias al avance de la ciencia, el número de enfermedades que se pueden combatir así como los métodos de diagnóstico no han parado de evolucionar, y con ellas el coste, esto ha permitido aumentar drásticamente la esperanza de vida. Pasando de los 60 años en la década de 1950 a los 85 años en la actual. Enfermedades como por ejemplo tipos de cáncer que hasta hace pocos años no eran curables ahora lo son, cambiando así nuestra pirámide demográfica. Más tratamientos, más medicinas, más población y más longeva han llevado a una gasto más alto en nuestro sistema de salud. La mayoría de los países del Norte de Europa vivieron una época similar en los años ochenta, que solucionaron reformando sus sistemas de pensiones y de salud, combinando lo público con lo privado.

Si contamos que más de 10 millones de españoles cuentan con seguro médico privado, veremos la poca efectividad en el servicio público que no genera confianza en sus usuarios. Nadie paga dos veces por el mismo servicio. Es lógico entonces que un sector fuertemente politizado y al borde del colapso haya sido tumbado en los primeros días de esta crisis.
Contra los que claman en las redes que se favorezca lo público para evitar estos colapsos hay que poner el ejemplo de Singapur y Corea del Sur, lo privado es mejor para sus ciudadanos. Parece que las palabras Salud y Pública ya no van tan de la mano.

Fdo. Danilos

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